La Armonía en los relatos del evangelio: Mateo, Marcos, Lucas y Juan | Un Solo Cristo, Cuatro Perspectivas
La Biblia presenta acontecimientos fundamentales acerca de Jesús y que todo ser humano necesita observar. En el Nuevo Testamento encontramos cuatro libros que describen fuertemente a Jesús; su historia, su divinidad, muerte, sepultura y resurrección.
Sin duda alguna estos libros son parte del Nuevo Testamento, pues su inspiración se dio mucho tiempo después que el Antiguo Pacto fuese quitado y la iglesia establecida con poder, aunque presentan detalles de Jesús viviendo bajo el Antiguo Pacto (Gál 4:4).
Estos relatos han sido conocidos como “los evangelios” por muchas personas, quizás algunos lo dicen de esta manera para expresar cuatro libros que hablan de un mismo evangelio.
Para efectos de convicción y este
documento los describiría como “los relatos acerca del evangelio”, esto es por
el hecho de que hay cuatro escritores hablando de la vida, muerte, sepultura y
resurrección de Jesús, solo que desde punto de vista en el que Dios ha dado con
un propósito en específico.
Es bueno tomar en cuenta el estudio de estos libros, porque cualquier comentario apresurado sobre ellos, o cualquier libro podría ser conflictivo y se podría errar. Algunas personas de forma apresurada han mal entendido estos libros y han dicho algunas frases que no son nada buenas, pero pueden ser corregidas con una buena explicación y sencillez al estudiar.
Por
ejemplo: el decir: “algunos dicen cosas diferentes” o “se contradicen que se
contradicen” o “uno no cuenta esta historia y el otro sí”. Para entender este
libro debemos considerar varios aspectos importantes y lo primero que debe
venir a nuestra mente es realizarlo de forma objetiva para poder realizar un
estudio adecuado sin una mala intención y un buen sentido común.
Cuando hablamos de la palabra armonía, es que estos cuatro relatos del evangelio cuentan con total unidad, no se contradicen el uno con el otro, más bien se complementan al hablar acerca de Jesús y detalles en su entorno. Es posible que a la hora de leerlos podamos ver algunos detalles que a primera vista podrían diferir unos con otros si no los estudiamos en paralelo.
Para ello debemos considerar una ilustración, por ejemplo: a cuatro personas
que observan una escena peligrosa y tienen que dar testimonio de lo que
aconteció. Podemos pensar en una persona que pasó desde una esquina, segundos
antes del altercado, podríamos pensar que otra persona estuvo un poco más cerca
del altercado, otro empezó a hablar sobre algunos detalles específicos
distinguiendo el contenido de los demás y otro se le da la información y se
encarga de investigar a fondo ciertos detalles.
Cuando tomamos esta ilustración de la forma más fiable posible, y vemos que están hablando de la misma persona, de hechos que coinciden, al final alguno va a dar más detalles que otro, no se van a contradecir en los detalles, estos datos se van a complementar para tener mayor resolución de lo que se habla.
En el caso de Jesús y los cuatro relatos
muestran detalles a fondo que podemos analizar al respecto, pero siempre
tomando en cuenta que cada escritor dio esta información por inspiración del
Espíritu Santo. Dios no va a presentar confusión alguna. Al contrario, respalda
fuertemente lo escrito por los cuatro escritores (Mateo, Marcos, Lucas y Juan),
y su armonía.
Deseo compartir algunos puntos que pueden ser de beneficio
para reconocerla armonía que hay en los relatos acerca de Jesús y así poder
tener una mejor resolución de este tema:
Para comprender la armonía debemos saber el escritor de
cada libro:
Mateo, también conocido como Leví; fue un publicano recaudador de impuestos. Este hombre es hijo de Alfeo, fue un apóstol (Mt. 10:3; Mr. 3:18; Lc. 6:15; Hch. 1:13). De entrada podríamos ver este ejemplo: En el relato de Mateo vemos cuando Jesús lo llama en el capítulo 9:9, mientras que Marcos relata este evento en el capítulo 2:13-17 y Lucas en el capítulo 5:27-32. Si vemos este evento Juan no habla de ello, pero eso no le quita verdad a lo que viene hablado o los detalles de su nombre o las palabras que se dicen.
Tome en cuenta su nombre Hebreo que es Mateo, y su nombre griego Leví
para efectos de cada libro.
Marcos, se dice que este hombre es Juan Marcos, no es considerado en ningún punto de vista como un apóstol y no hay descripción alguna que fuera un testigo ocular.
Se asume que Marcos era el amanuense de Pedro y lo encontramos en algunas ocasiones con él en fechas donde pudo haber sido escrito este libro acerca de Jesús (1 P 5:13; 2 P 1:15), estos detalles dejan a Marcos como escritor.
A este escritor se le conoce como Juan Marcos o
solo su segundo nombre. Este escritor sin duda alguna hizo un gran trabajo y
aunque se mención que fue solo el escritor y Pedro el apóstol, no debemos dejar
a un lado que no necesariamente un escrito debía de ser realizado por un
apóstol. Lo que debemos tomar en cuenta es que el contenido es inspirado por
Dios.
Lucas fue un gran hombre y colaborador de Dios de origen gentil (Fil 24; Col 1:11,14). Además, el apóstol Pablo lo describe como un médico amado (Col 4:14). Aquí podemos apreciar lo maravilloso que es Dios, al usar un gentil y en gran manera.
Lucas ha sido el historiador y escritor que
más información ha redactado en el Nuevo testamento, además debemos dejar en
claro que la inspiración de este libro acerca de Jesús es totalmente veraz. Su
origen es muy relevante para entender este libro y Dios fue sabio en escogerlo
a él para escribir este relato acerca de Jesús.
Juan fue apóstol del Señor Jesucristo quien estuvo
encarcelado en patmos, más este relato acerca de Jesús lo escribe desde Efeso.
Sin duda alguna Juan fue un testigo ocular de Jesús en muchos aspectos posibles
y lo que va a hablar será de gran valor para la época y los posibles
receptores.
Basado en el nombre de cada escritor es que se ha hecho una
distinción, pero estos cuatro hombres de Dios no son el centro de atención en
el libro, sin duda alguna el centro es Jesús, fueron hombres muy calificados
por Dios para escribir acerca del evangelio desde el punto de vista que Dios
inspiró.
Para comprender la armonía debemos saber la audiencia de
cada libro:
Mateo tiene una audiencia en particular en la que debemos pensar por un momento, en la fecha que posiblemente este relato se escribe, que es entre el 42 y 68 d.C aproximadamente. Su contenido es de Jesús en su audiencia inicial judía.
Esto se ve reflejado por las múltiples expresiones que deja el escritor y a la hora de sacar su idea central podemos concluir por sus detalles. Por ejemplo: la palabra reino aparece 55 veces y a la vez Jesús como rey.
La audiencia judía podía tener problemas con Jesús. Aquellos que eran
incrédulos o alguien con la duda de Cristo como Mesías, el ungido de Dios y su
reino. Este libro se encargaría de mostrar detalles más específicos, que quizás
en los otros relatos no se encontrarían. Podríamos decir que la audiencia Judía
podría llegar a darle mayor comprensión.
Marcos tiene una audiencia muy fascinante, se ha mencionado que este relato es el “documento Q o la fuente”, para referirse al primero de los cuatro relatos en ser escrito posiblemente desde el año 63 al 66 d.C, pero tengamos mucho cuidado cuando escuchamos que los demás escritores tomaron de esta fuente, pues esto atentaría con la inspiración del Espiritu Santo en cada libro, recordemos que toda la escritura, cada libro es dado por inspiración Divina (2 Tim 3:16).
Para esta fecha podemos considerar que esto pudo ser escrito en Roma y no hay ninguna controversia, tanto Pablo y Pedro estuvieron encarcelados en sus últimos años de su vida y sus muertes por el imperio de Roma, pero lo que sí es muy claro basado en el contenido de este libro es que el escritor da esta información a su audiencia principal proveniente de Roma (Mr1.11; 3.11; 5.7; 9.7; 12.6; 13.32; 14.61–62; 15.39).
Lo
interesante es que Roma para esta época contaba con un gran número de esclavos.
Esto era muy pero muy conocido y basado en su audiencia aprovecha para mostrar
detalles concernientes a Jesús. En este relato los Romanos podrían comprender
mejor este contenido por su contexto.
Lucas muestra al receptor específico de la información, que es Teófilo, este hombre investigó, la información, la quiso poner en un orden muy detallado, más tome en cuenta por el Espíritu Santo. No podemos decir a ciencia cierta el origen del receptor, posiblemente un oficial Romano.
El detalle que nos puede interesar bastante es ver el escritor; siendo un gentil que ha experimentado la gracia y misericordia de Dios, es un vivo ejemplo de la compasión de Dios por la humanidad no importando la raza, etnia y demás.
En
este libro es posible que en un sentido más general, le dé más peso el mundo
gentil por ser personas que no eran parte del pueblo de Dios y eran muy
marginados o discriminados por los judíos fuertemente en tiempos de Jesús.
Juan no muestra una reseña tan específica hacia una audiencia, es posible que busque hacerlo en general por las palabras que vemos en Juan 20:30-31, más cuando observamos en el libro, el escritor habla mucho de la Divinidad de Jesús y que fue encarnado.
Probablemente la afinidad de
estos detalles es dada para contrarrestar algunas enseñanzas gnósticas que
podían incrementarse y alejar a algunos de la obediencia a la verdad.
Para comprender la armonía debemos saber el enfoque de
cada libro:
En Mateo observamos a Jesús como el rey de los judíos, en varias ocasiones trata de probar que Jesús es el Mesías, muestra su genealogía y además de ello se encarga de demostrarles desde el Antiguo Testamento con en un aproximado de 60 pasajes que es el Mesías y del cumplimiento de ellas.
Es interesante notar como Mateo es uno de los que presenta detalles muy
específicos que en los otros no están; como la forma de la Genealogía aunque
Lucas lo muestra desde otro punto de vista, como la palabra iglesia en el
capítulo 16 siendo la primera mención de ellas y que no hacen mención los otros
relatos, además de esta palabra también el reino de los cielos son
mencionadas en este libro, e inclusive los detalles de las palabras que reciben
sus discípulos después de la resurrección dejando claro su autoridad.
Para un judío ver la genealogía de Jesús, mencionarles a Abraham, David y demás, ver el cumplimiento de las profecías, observar que el reino que edificó es su iglesia; el reino de los cielos, su poder y autoridad, les dejaría muy claro el Jesús que está describiendo: es el Rey de reyes y Señor de señores, Jesucristo, el Hijo de Dios.
Esto no debe causar ningún tipo
de contradicción en la mente de nadie, si entendemos esta razón, nos quedaría
claro que tienen un propósito cada uno de ellos, en hablar acerca de Jesús
desde el punto de vista que Dios mandó.
En Marcos se da un enfoque detallado y hermoso de Jesús, aunque considerando su audiencia principal en Roma presenta a Jesús como el Hijo de Dios, además destaca a Jesús como un siervo, sufriente y perfecto.
Esto no puede dejarse a un lado, ya que el escritor puede presentar detalles distintos en lenguaje de horario, monedas que parecen ser diferentes o una “contradicción” pero no lo es, su escenario es Romano y su enfoque presenta características más entendibles para ellos como por ejemplo Mateo a los judíos.
El mismo libro corrobora que el enfoque que busca presentar el Espíritu Santo a
su audiencia Romana (Mr 1.11; 3.11; 5.7; 9.7; 12.6; 13.32; 14.61- 62; 15.39).
En Lucas encontramos detalles que Jesús es el Hijo de Dios, pero en todo el libro, donde la muerte, sepultura y resurrección de Cristo viene a ser el punto que más valoramos al leerlo, podemos reflexionar en el peso de su sacrificio y que es mostrado en la compasión de Cristo por la humanidad, siendo el tema de foco observado en Lc 15 en las tres parábolas que aparecen en el texto y el pasaje de Lc 19:10 la razón por la que vino Jesús; a buscar y salvar al perdido.
El escritor no solo muestra el gran interés de Dios
por la humanidad en general, a la vez muestra detalles centrados en la
humanidad de Jesús, sabiendo cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, fue 100 %
Dios y 100 % hombre, se encarga de mostrar la genealogía, su niñez, como empezó
a desarrollarse, como fue tentado, sus dolores, paciencia, sufrimiento y
demás.
En Juan encontramos un enfoque maravilloso sobre Jesús
y su Divinidad, y cómo el escritor deja ver al menos 7 señales milagrosas que
muestran que Jesús es el Hijo de Dios, hizo más pero estos son suficientes para
demostrar su Divinidad y que al creen en él y en todo el evangelio siendo
obedientes a las condiciones. En resumen el foco del libro es que Jesús es el
Hijo de Dios y vino al mundo para salvar a la humanidad.
Conclusión
En estos cuatro relatos vemos que tienen un enfoque que caracteriza a Jesús como el rey, su servicio, su compasión y su Divinidad. Esto no hace que exista ninguna contradicción, más bien cuando estudiamos estos cuatro libros comprendemos mejor las características de Jesús y que juntos hay total armonía.
Cuando observamos los detalles principales valoramos más lo que Dios ha dado para nosotros. Es importante considerar que al ver los cuatro relatos que tienen un receptor principal, tampoco difiere la verdad de lo que dice el uno con el otro.
Jesús es Rey de reyes y debe ser reconocido por
todos los que le obedecen, pues si al obedecer somos trasladados a su reino, él
es nuestro rey, y si vemos su humildad y servicio, pues a todos nos
repercute, y si vemos su compasión; lo ha tenido para con todos, y si vemos su
Divinidad; es necesario que todos creamos en su Divinidad.
Es posible que al leer Mateo, Marcos y Lucas tengan un contenido muy similar y que al leer el relato de Juan sea el enfoque diferente. Y si leemos los otros tres relatos. tienen mucha similitud y se conocen como sinópticos, más ninguno de los cuatro difiere.
Por otro lado, es posible que alguno omita algún evento histórico, pero esto tiene que ver por el punto de vista que quiere darle a su audiencia principal, de que uno lo diga no pone en conflicto el otro relato. Al final cuando leemos todos, vemos como la información se junta. O cuando vemos un evento específico y un escritor comparte algunos detalles que otros no, o viceversa, al final cuando unimos estos detalles no hay ninguna contradicción, se junta.
Debemos recordar algunos textos: En Stg 1:25 dice: “la ley es perfecta” tomemos nota que no hay margen de error en la escritura y que todo lo necesario ha sido dado por completo una vez y por todas (Jud 3; 2 Tim 3:16-17).
Si analizamos la información de este documento, es introductoria al evangelio, y nos ayuda en gran manera para comprender y mostrar a otros la armonía que hay en los cuatro relatos. La Biblia merece humildad y cuidado, siempre que hay un interés genuino, seremos favorecidos. Gracias a Dios por presentarnos a Jesús desde varios “puntos de vista” pues así apreciamos más lo que hizo.
Correo: stevenmsidc@gmail.com

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