El consejo de una madre es uno de los más valiosos que podemos recibir. Leer los primeros nueve versos de Proverbios 31 es como escuchar, una y otra vez, la voz de mi madre. Para quienes aún la tienen con vida, denle un abrazo fuerte y trátenla con honor. Para quienes la llevan en el corazón, vivan con honorabilidad, porque los consejos de una madre no solo se escuchan ni son simples palabras: son expresados desde lo más profundo del alma para tocar nuestro corazón… y ser vividos. Texto: “Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre. ¿Qué, hijo mío? ¿Y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos? No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes. No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la sidra; No sea que bebiendo olviden la ley, y perviertan el derecho de todos los afligidos. Dad la sidra al desfallecido, y el vino a los de amargo ánimo. Beban, y olvídense de su necesidad, y de su miseria ...
La Educación De La Biblia
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