El libro de los Hechos es magnífico al mostrar la conversión de muchos hombres y mujeres, un gran número de personas que optaron por obedecer el evangelio. La obediencia al evangelio es al entender, creer, arrepentirse, confesarle y ser bautizados para el perdón de sus pecados.
Cuando
vemos estas palabras aquellos que lo hacen se convierten a Cristo creyendo en
su muerte, sepultura y resurrección, además que es el Hijo de Dios (Ro 10;17;
Jn 3:16; Lc 13:3; Ro 10:10; Hch 2:38; Mt 28:18). Lo que está en cuestión en
este artículo no es la conversión sino ¿Cómo actúa alguien que se convierte a
Cristo?
La palabra conversión o convertirse aparece como tal en dos pasajes: Convertirse (Hch 3:19), Conversión (Hch 15:3). Aunque la acción en el libro de los Hechos acontece en muchas ocasiones. De forma resumida es volverse de sus caminos a Dios.
En el contexto de los dos pasajes podemos encontrar
detalles donde muestran que hay un punto de partida y un cambio en su manera de
vivir. En el primero de ellos vemos que el escenario es refiriéndose a los
judíos y en el segundo pasaje encontramos como se narra la conversión de
algunos gentiles.
Los judíos tenían muchas prácticas religiosas que ya estaban obsoletas y tradiciones que usurpaban los mandamientos de Dios (Mt 7:7-9). Ellos necesitaban volver a Dios aceptando sus términos. Para esto Pedro les habló de hacer un cambio y convertirse a Cristo.
Cuando esto ocurre la forma de
conducirse es diferente. Como por ejemplo: Los judíos que obedecieron en Hch
2:41, ellos perseveraban en las instrucciones de los apóstoles (Hch 2:42), su
manera de vivir era guardando los preceptos de Dios; su doctrina, sistema de
culto y forma de vivir, demostrando un cambio total desde el momento en que
obedecieron el evangelio (Hch 2:43-47).
Los gentiles eran naciones ajenas a Israel, sus prácticas eran paganas, llenas de idolatría, promiscuidad sexual deliberada y demás. Ellos también debían hacer grandes cambios en su vida. A ellos se les predicó el evangelio y en el momento en que esto sucedió su manera de caminar demostraba que no eran los mismos.
Pablo y Pedro predicaron en diferentes lugares y muchos gentiles decidieron someterse a la voluntad de Dios. No hay mejor texto para mostrar su conversión práctica en las palabras que Pablo dice: “cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (Reina Valera, 1960, 1 Ts 1:9).
Los gentiles dieron vuelta
a su manera de vivir, decidieron dejar sus prácticas pecaminosas para
servir a Dios adorándolo conforme a sus términos.
Podemos considerar que tanto el judío o gentil que obedeció viendo el panorama en el libro de Hechos y cualquier persona hasta hoy en el momento que decide pasar por las aguas del bautismo su manera de vivir debe ser diferente.
Ahora perseveran en el evangelio en santidad y comunión con Dios
hasta los últimos días de su vida (1 Co 15:2). Los cristianos tienen una nueva
vida en Cristo Jesús, su vida es distinta al mundo... Vive para agradar a Dios
y hacer su voluntad. Todos necesitamos el perdón, todos necesitamos obedecer y
cambiar... Una conversión hacia una vida diferente.
Referencias:
Biblia Reina Valera. (1960). Editorial: Sociedades Bíblicas.
Correo: stevenmsidc@gmail.com

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