¿Por Qué No Debemos Amar al Mundo? | Razones Bíblicas para Rechazar sus Seducciones
Si bien es cierto en este mundo existen cosas que son muy
bonitas, agradables y sanas que llenan de alegría, que se pueden disfrutar como
lugares para pasear y compartir con amistades y familia por ejemplo, pero hay
lugares y prácticas que podríamos considerar que moralmente no son buenas ni
edificantes, tanto así que perjudican en gran manera nuestra vida.
Considerando el tema cuando me refiero a NO amar al mundo
basado en el texto base: (1 Juan 2:15-17), es acerca de aquello que es mundano,
lo malo que hay en el mundo que nos separa de Dios, aquello que al desearlo o
practicarlo, nos pone en una posición mala y quien escribe esto sabe la
importancia de comprender muy bien porque NO amar al mundo y sus consecuencias.
Este tema llega a tener más valor con lo que la Biblia nos comparte, inclusive
con los ejemplos que ella misma da.
Mi estimado amigo o hermano, usted sabe cuáles son sus
prácticas habituales, si usted es cristiano o aquel que lea esto y desea
considerar la oportunidad de hacer lo correcto puede que este artículo le ayude
así como a mi estudiar el pasaje y hacer cualquier cosa por estar en el amor
del Padre.
Espero en el amor de Dios pueda ayudarle bastante, así como
a mí, a dejar, apartarse y abandonar aquello que en nada le va a ayudar delante
de Dios. Pero para esto debemos considerar muy bien ¿Cuáles son esas razones?
El texto base dice de la siguiente manera:
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.
Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay
en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de
la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos;
pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan
2:15-17/RV1960).
Porque el amor del Padre no está en aquel que ama el
mundo:
Es interesante considerar muy bien estas palabras ya que
Juan inspirado por el Espíritu Santo menciona palabras muy importantes para los
hermanos y todo lector.
Por ejemplo: La palabra “No améis al mundo” presenta un
verbo, presente activo imperativo, lo cual debe comprenderse como un mandato de
Dios y no algo opcional. Además, debemos considerar que la razón mostrada en
este pasaje se encuentra en un verbo, presente activo… Es decir, si alguien
pone su amor en aquello que es moralmente incorrecto, la condición que indica
el pasaje es que el amor del Padre no está en esa persona. Se escucha o se lee
fuerte… Bueno es una verdad que debemos considerar bastante.
Ahora, al hablar del mundo y aquello que no se debe amar… En
ocasiones viene y se muestra de forma que el ojo humano le sea llamativo, capte
su atención, que sea deseable. Por dar un ejemplo que está en la Biblia
mencionando:
“Los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la
vanagloria de la vida”. Cuando vamos al libro de Génesis 3:1-6, se
presenta en el evento donde el diablo siendo astuto tienta a Eva. La forma en
que lo hace es tomando en cuenta lo que escribe Juan en su carta. Regresando a
Génesis había un mandato de no comer de dicho Árbol, pero el Diablo le puso un
matiz encantador. El texto dice que Eva vio que era bueno para comer (La
carne), que era agradable a sus ojos (la vista), que era deseable para alcanzar
sabiduría (vanagloria).
Vemos que Astuto fue el diablo; la mentira, el engaño
adornando sus palabras para atraer a Eva para desobedecer a Dios. Así viene
todo aquello que no es de Dios, fácil, sutil. Parece encantador, una
gratificación inmediata a algunas cosas, pero el final de todo eso es que por
más sutil y por más llamativo que sea y nos entregamos a tal punto de amarlo,
darle nuestro afecto, NO podremos estar en el amor del Padre.
El diablo tentó a Jesús también, por ejemplo en Lucas 4;
observamos un detalle muy valioso… ¿Por qué? Jesús estaba en un momento muy
vulnerable después de ayunar (no comer), por 40 días y noches, tenía hambre,
podía estar agotado, sabía que su misión no era fácil. Pero Jesús no hizo que
las piedras se convirtieran en Pan para alimentarse y tener que probarle al
Diablo algo que él ya sabía. Recuerde, el diablo es muy astuto y sus
influencias también.
El diablo le muestra el lugar, diciéndole que se lo daría si
se postra a él y le adorare… Que engañoso ¿verdad? Si, pues le ofrece algo que
nunca le podía dar… le estaba ofreciendo “poder, gloria” con el costo de
adorarle a él… esto debe ser muy bien entendido… Jesús No pecó, pero el diablo
es sutil, y llamativo para cautivar a las personas. Le mencionó por tercera vez
para que mostrase entonces su grandeza (soberbia). Pero Jesús no pecó.
En estos tiempos existen muchas maneras en las que una
persona le ceda su vida a lo malo. Además, las influencias negativas muchas
veces vienen disfrazadas con una careta llamativa para atraer a muchos.
Inclusive pueden venir en el momento más vulnerable de su vida y por una mala
decisión apartarse de aquello que es correcto delante de Dios.
Es muy considerable tomar en cuenta que salirse de una vida
mundana puede tener ciertos grados de dificultad por ejemplo: La fama; ser el
centro de atención, la ambición o la codicia, el mundo de placer, las
sustancias adictivas y demás, sin embargo se puede salir de ello, inclusive si
constantemente se está tentando, Dios da la salida (1 Corintios 10:13), y nunca
es tarde para aprenderlo, a menos que no queramos.
Ahora, ninguna de estas malas prácticas mencionadas viene a
nuestra vida y con simples palabras decir: “venga esto es malo y dañino” todo
lo contrario; en muchas ocasiones viene sutilmente, en el mejor momento suyo
quizás, o el momento que está más propenso a resbalarse.
Podemos recordar las palabras de la primera epístola de
Pedro: “Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro
adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a
quien devorar.” (1 Pedro 5:8/LBLA). Si el deseo suyo es desapegarse del
mundo y que el amor del Padre este en usted. Haga todo lo que tenga que hacer,
busque apoyo, indague y no le dé en bandeja de plata su vida a lo malo, quien
escribe sabe da este consejo con mucho amor.
Porque el mundo y las cosas que están en el mundo son
pasajeras:
Esta razón tiene varios aspectos muy valiosos para tomar en
cuenta siguiendo la misma línea de pensamiento de lo que se ha escrito. Aquí es
donde me pongo a pensar en el amor propio, en el amor sobre mi vida y mi alma
en contraste con lo que el mundo ofrece.
¿Por qué Steven? Diría alguno… El pensar de alguien que
cultiva para lo eterno debe considerar muy bien lo que cultiva, porque su
cosecha al final de cuentas será lo más valioso o doloroso. Las cosas que el
mundo ofrece le dan un cierto grado de “felicidad” pero una felicidad vacía y
hueca.
Porque lo que ofrece el mundo es temporal, y por más bien
que le parezca, no lo es en lo absoluto, es moralmente incorrecto y dañino.
Este mundo se va a acabar en algún momento que solo Dios
sabe cuándo, las prácticas que se hacen aquí no serán para siempre, también
tienen fecha de caducidad. Cuando hablamos de vivir el día a día, ¿cuántos no
llegaron al medio día? ¿Cuántos ni siquiera saben en dónde despertaron o ni
siquiera despertaron y se fueron animando al mundo? Solo Dios sabe en su
totalidad. Considere el siguiente pasaje conmigo:
“Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que
aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e
hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por
tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos
sobrios. Pues los que duermen, de noche
duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero
nosotros, que somos del día, seamos sobrios. habiéndonos vestido con la coraza
de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.” (1 Tesalonicenses
5:4-8/RV1960).
Aquí en la tierra estamos de paso, pero estando aquí es
dónde escogemos nuestro destino eterno. Por esta razón hago conciencia ahora
que puedo y le invito a que al leer esto lo haga y reflexione si vale la pena
amar las prácticas mundanas sabiendo que se acaban y que no nos ofrecen una
felicidad verdadera.
Muchas de las prácticas, pueden alterarnos y controlarnos,
dañar nuestro sano juicio y muchos no tuvieron la oportunidad de frenar y dejar
de amar al mundo dándole el control de su vida. Si usted puede hoy, así como yo
tener la oportunidad de amar a Dios no olvide la frase: “Haga todo lo que esté
a su alcance con tal de amar al Padre” someta su ser a una disciplina dura si
fuese el caso y no siga las cosas pasajeras.
Porque al hacer la voluntad del Padre se permanece para
siempre:
Por favor no olvide los puntos anteriores ¿recuerda el
imperativo de no amar al mundo, ni las cosas del mundo?… Bueno, aquí
encontramos un verbo muy valioso también. Porque la palabra “hace” es un verbo
presente activo.
Recuerde conmigo un día a la vez vivir haciendo la voluntad
de Dios. Algunos creen que no hay que hacer nada para estar bien con Dios, pero
no es así. En Santiago 2: 26, se hace mención que: “así como el cuerpo sin
espíritu está muerto, así es la fe sin obras está muerta.” Las acciones
valen más que mil palabras.
Es bueno comprender que en la vida hay momentos buenos,
momentos difíciles en diferentes circunstancias, pero necesitamos ser
consistentes para permanecer. Hoy podemos permanecer en ese amor ¿cómo? Si de
forma activa hacemos la voluntad del Padre. ¿Cuál es la voluntad del Padre?
¿Qué es lo que Dios quiere que yo haga? De forma ilustrativa: ¿Alguna vez ha
escuchado a una persona que lee una carta de su Padre que ha muerto y les dice
a sus hermanos cuál es la última voluntad del Padre?
Tome en cuenta el párrafo anterior y considere conmigo que
debemos hacer lo que Dios quiere, lo que a Dios le agrada y ha determinado para
que sea practicado. El Nuevo Testamento contiene una serie de prácticas que
pueden ser observadas y ninguna de ellas son difíciles de hacer, el dificil es
uno que se opone a realizar lo correcto.
Tomemos en cuenta primero el contraste, no practique lo que
moralmente es incorrecto, ni siquiera lo desee, ni siquiera lo piense. Una vez
escuche una gran frase la cual me ha servido mucho en estos tiempos y es la
siguiente: “no deje que los pájaros hagan nido en su cabeza” Como diciendo
apenas se acercan, espántelos. Me recuerda el siguiente Pasaje:
“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de
parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a
nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia
concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que
ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la
muerte.” (Santiago 1:13-15/RV1960).
Muchas de las prácticas llegan a ser hechas, porque se
desean. Ahora este texto enseña que el deseo antecede la práctica. Hay que
tener mucho cuidado con lo que pensamos.
Porque la mente es muy valiosa y si permitimos que esos
“pájaros” hagan nido, se va a materializar, y en muchas ocasiones puede que no
exista oportunidad para el cambio. Sin embargo, si usted como yo tiene la
oportunidad de hacer lo que es correcto… hagámoslo para permanecer activamente
en el amor del Padre.
Por último, si hay razones suficientes para no amar al mundo
o las cosas que ofrece cuando sabemos que van en contra de la voluntad de Dios,
haga todo por seguir a Dios, Huyamos de aquello (2 Timoteo 2:22), Abstengámonos
de todo lo malo (1 Tesalonicenses 5:21), si no podemos solos, porque solo no se
puede, pidamos a Dios, busquemos la ayuda necesaria y al final del túnel.
Dios provee los medios. Ahora si estamos firmes, pongamos
cuidado, si sabemos los pros y los contras de aquello que nos puede separar de
Dios, procuremos no caer de tal firmeza (1 Corintios 10:12). Bendiciones en
Cristo Jesús.
Bibliografía:
Sociedades Bíblicas Unidas. (1960). La Santa Biblia (Reina-Valera 1960). United Bible Societies.








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